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CAPÍTULO II

(...continuación) 

57.     A pesar de las seguridades supuestamente dadas por el Gobierno de Haití a la Embajada de los Estados Unidos, al reverendo Sylvio Claude no se le permitió participar en las "elecciones" de febrero de 1984.  

58.          Después de ser excarcelado, el reverendo Claude quedó bajo vigilancia.  Su casa estaba guardada por tres agentes de policía:  uno de uniforme y dos vestidos de civil.  Cuando el reverendo salía, a la Iglesia, por ejemplo, iba acompañado de un oficial.  

59.     El Sr. Grégoire Eugène, entonces jefe del único otro partido político opositor, había sido expulsado de Haití el 2 de diciembre de 1980, y no se le permitió regresar al país sino el 22 de febrero de 1984, al amparo de una amnistía declarada por el Presidente Duvalier después de las elecciones.  

60.     De los 309 candidatos que participaron en las "elecciones legislativas, el único que no pertenecía al partido de Jean-Claude Duvalier era el Sr. Sege Beaulieu.  El Gobierno arrestó a los observadores de Beaulieu en el centro electoral,[34] y éste perdió las elecciones.  Después de las "elecciones", el Sr. Beaulieu fue arrestado.[35]  

61.     En suma, las "elecciones" celebradas durante los gobiernos duvalieristas, y aún en el llamado período de democratización y liberalización de Jean-Claude Duvalier, eran elecciones realizadas en circunstancias que no permitían la participación de ningún partido político de la oposición.  Los pocos inconformistas que intentaron formar partidos políticos y declararse candidatos en estas elecciones "abiertas y libres" fueron acosados, detenidos, sometidos a torturas y, en algunos casos, deportados sumariamente.  

62.          Durante la visita de la Comisión de 1987, un líder político informó que la existencia de numerosos líderes políticos y candidatos a la presidencia reflejaban un fenómeno común en muchos países que salían de un largo período de dictadura.  Múltiples partidos políticos se formaron en la República Dominicana después de la caída de Trujillo, así como también en Portugal, después de la partida de Salazar y, por supuesto, en España, después de la muerte de Franco.  

63.     Este político insistió en que la gente estaba contenta, que quería afirmarse y tomar iniciativas, pero también expresó que había muchos locos que, al comienzo, no entendían nada.  Dijo que en la segunda etapa comenzaban a formarse partidos e ideologías políticos y que, en la tercera, surgían los tres o cuatro principales, momentos en los que comenzaba a enraizarse la democracia.  Manifestó su esperanza de que lo mismo sucedería en Haití, añadiendo que en 1987, los partidos políticos se encontraban en la segunda fase, es decir, estaban formándose e intentando celebrar acuerdos entre sí.  Diez partidos políticos habían logrado un acuerdo y habían firmado un texto en el que se solicitaba al CNG que formara un consejo electoral independiente.  

64.     Los partidos políticos pidieron la creación de un cuerpo independiente para conducir las elecciones porque querían quitarlas del control de los duvalieristas quienes, durante casi treinta años, habían decidido los resultados.  

d.       La creación del Consejo Electoral  Provisional (CEP)  

65.     La Constitución de 1987 establece la creación de un Consejo Electoral Permanente para organizar y controlar, "con total independencia", todos los procedimientos electorales en todo el país.[36]  Los nueve miembros de este consejo deben ser designados como sigue:  3 por el Poder Ejecutivo; 3 por la Corte Suprema y 3 por la Asamblea Nacional.[37]  En vista de que estas instituciones no existían aún, la Constitución disponía la formación de un "Consejo Electoral Provisional compuesto por nueve miembros que deben ser designados por nueve entidades representativas de nueve sectores de la sociedad haitiana".[38]  

66.     El proyecto de Constitución contenía una disposición para la creación de una Comisión Electoral Provisional pero el referendo del 20 de marzo de 1987 fue organizado, al igual que las elecciones del 19 de octubre de 1986, por el Ministerio del Interior el cual, se adujo, permanecía bajo el control de personas estrechamente vinculadas a Jean-Claude Duvalier.  El CEP fue creado después del referendo que ratificó la Constitución.  

67.     El 21 de mayo de 1987, los miembros del CEP prestaron juramento y asumieron oficialmente sus funciones.[39]  Fueron designados miembros del CEP losa nueve personas siguientes:  las Sras. Napoleón Eugène y Pierre Labissière; los Sres. Ernst Verdieu, Carlo Dupiton, Emmanuel Ambroise y Philippe Jules; los Drs. Charles Poisset Romain y Ernst Mirville; y el Rev. Sem Marseille.  

68.     El 13 de mayo de 1987, el CNG pretendió emitir un decreto creando el CEP, intento que fue repudiado por el CEP ni bien sus miembros hubieron ocupado sus cargos y asumido sus funciones.  Por carta del 13 de mayo de 1987, los miembros del CEP criticaron el decreto del CNG y reafirmaron la autonomía en independencia del CEP.  Sorprendió a algunos observadores el hecho de que el miembro designado por el CNG y el designado por la Universidad[40], que también se consideraba leal al gobierno, también firmaran la carta afirmando la autonomía del CEP, con lo cual éste podía tomar decisiones por consenso.  Tal como había sucedido con la Asamblea Nacional, el CEP asumió, desde el comienzo, un esprit de corps como consecuencia del poder que le confería la Constitución y el apoyo que le daba la población.  

69.     En su carta del 21 de mayo de 1987 al CNG, el CEP afirmaba que había sido creado por la Constitución de 1987 y no por decreto del CNG.  Como el decreto violaba el espíritu y la letra de la Constitución, el CEP lo consideraba inconstitucional y recomendaba que se lo anulara.  El CEP reafirmaba que la Constitución disponía que debía elaborar la Ley Electoral y no simplemente un proyecto de Ley Electoral.  A su juicio, el documento que se sometiera al CNG sería la ley, que no debía ser modificada por el CNG, y que se sometía al CNG únicamente para el acto oficial de promulgación.  

70.          Además, el CEP declaró que sólo a él correspondía, según la Constitución, tomar la decisión referente a las cualificaciones de un candidato electoral y que esa decisión era inamovible y no estaba sujeta a examen judicial.  Subrayando su supremacía constitucional en cuestiones electorales, el CEP manifestó que únicamente él estaba autorizado a elaborar sus reglamentos internos y su método de votar puesto que la Constitución lo declaraba un órgano independiente, y que, en consecuencia, el decreto del CNG, por disponer que el CEP necesitaba el voto de dos tercios de sus miembros para tomar una decisión y que sus decisiones eran apelables en los tribunales, despojaría al CEP de su calidad de autónomo.  A juicio del CEP, el decreto del CNG le confería a aquél un nivel de gobierno, lo cual no guardaba conformidad con la Constitución.  Esta disposición es de particular importancia a la vista del Artículo 291 de la Constitución, relativo a la calificación o descalificación de ex duvalieristas.  Según el CEP, sólo a él correspondía la atribución de ex duvalieristas.  Según el CEP, sólo a él correspondía la atribución de determinar quién satisface los requisitos para aspirar a ser candidato a un cargo público.  

71.     El 22 de mayo de 1987, el CEP publicó esa carta dirigida al CNG.  El 30 del mismo mes, la prensa publicó la primera parte de la Ley Electoral elaborada por el CEP con el fin de estimular al público para que la debatiera y presentara sugerencias al respecto; y el viernes 5 de junio de 1987, el CEP sometió la Ley Electoral al Ministerio de Justicia.  

72.     El 15 del mismo mes, los miembros del CEP dieron una conferencia de prensa para expresar su preocupación por el silencio que guardaba el CNG en cuanto a la promulgación de la mencionada ley, ya sometida al Ministerio de Justicia, y para anunciar que debido a esa demora, las elecciones programadas para julio no podrían llevarse a cabo.  Así, la controversia acerca del control de las elecciones comenzaba ya a adquirir proporciones de crisis.  

73.     El 19 del mismo mes, la Centrale Autonome des Travailleurs Haïtiens (CATH) declaró una huelga para los días 22 y 23 de junio.  Esta huelga no tenía relación inmediata con la crisis electoral, no obstante lo cual, el CNG publicó el mismo día su propia Ley Electoral y anunció que las elecciones municipales se celebrarían el 23 de agosto, actos que socavaban la independencia del CEP.  

74.     El 22 de junio, el sector del transporte secundó la huelga convocada por la CATH y Puerto Príncipe quedó virtualmente paralizada.  El CNG, por decreto de fecha 23 de junio, disolvió la CATH, destruyó su sede y arrestó a tres de sus líderes.  Los partidos políticos se unieron para repudiar la acción del CNG y solicitar que anulara su decreto electoral.  

75.     Los días 29 y 30 de junio de 1987, el Comité Coordinador del Grupo de las 57, una coalición de organizaciones campesinas, convocó a huelga para solicitar la abrogación del decreto del CNG y en protesta por la disolución de la CATH.  Cuatro personas resultaron muertas y al menos otras veinticuatro heridas en Cité Soleil, a consecuencia de los choques registrados entre el Ejército y manifestantes contra el Gobierno.  Esta segunda huelga volvió a dejar a Puerto Príncipe virtualmente paralizada.  La Ley Electoral del CNG fue criticada por los opositores al régimen por conferir la supervisión de las elecciones al Ministerio del Interior, que había estado a cargo de las elecciones de octubre y del referendo de marzo, y por relegar al CEP a la posición de oficina "registradora" de los resultados de las elecciones municipales y las siguientes elecciones presidenciales y legislativas.  

76.     Las organizaciones políticas y populares aunaron sus fuerzas contra el CNG, al que acusaron de actuar dictatorialmente.  El Presidente Namphy porcuró paliar esos temores y en un discurso transmitido por la televisión, reiteró su promesa de celebrar elecciones democráticas en Haití.  Dado que el Teniente General Namphy no devolvió al CEP su independencia, los líderes políticos de la oposición hicieron nuevos llamados a la huelga, transformándose así el tema central, que hasta ese momento había sido la independencia del CEP, en el más amplio objetivo de expulsar al CNG.  

77.     Se dice que, el 1 de julio de 1987, Puerto Príncipe parecía un campo de batalla después de dos días de huelga general caracterizada por encuentros violentos entre los soldados y los manifestantes, con un resultado de 10 muertos, 57 heridos y numerosos arrestos.  Los manifestantes exigían el fin del CNG.  Ese mismo día se dejó la huelga en suspenso y la gente se aprovisionó de víveres.  Al día siguiente, la huelga continuó, los manifestantes prendieron fuego a barricadas levantadas en las calles y la ciudad de Puerto Príncipe se encontró nuevamente paralizada, aumentando la violencia con el resultado de numerosos muertos y heridos. 

78.     A consecuencia de estos hechos, el 2 de julio, el CNG anuló su decreto mediante el cual había tratado de asumir el control del proceso electoral, y el Ministro de Información, Jacques Lorthe, que había adoptado una posición inconmovible, fue obligado a renunciar.  Según las noticias, dos personas fueron ejecutadas a tiros por soldados, en un suburbio de Puerto Príncipe, a pesar de lo cual, se dijo que los choques registrados en todo el país habían sido menos graves que los ocurridos durante los dos primeros días de huelga.  Después que el CNG hubo devuelto el control al CEP, éste anunció, de inmediato, que comenzaría a elaborar un nuevo programa para conducir las elecciones.  

79.     El 3 de julio de 1987, el Sr. Jean-Claude Bajeux, un líder del Grupo de las 57, declaró que el CNG debía reorganizarse o dimitir, añadiendo que la única solución consistía en que el CNG estuviera compuesto por dos civiles y un militar porque, en la forma en que entonces estaba integrado, quedaba inaceptablemente dominado por las fuerzas armadas.  El Sr. Bajeux manifestó que las protestas continuarían hasta que renunciaran el Teniente General Namphy y el General Williams Regala.  De hecho, las manifestaciones siguieron ocurriendo en Puerto Príncipe hasta que las tropas abrieron fuego contra la multitud y mataron a siete manifestantes.

80.     El 4 de julio, el CEP anunció que suspendería las negociaciaciones con el CNG a causa de los "actos de barbarie" atribuidos al ejército durante los cinco días de manifestaciones.  Esta suspensión aisló más aún al CNG, mientras las organizaciones políticas, cívicas y laborales convocaban a huelga para forzar la renuncia de los miembros del CNG.  

81.     El 8 de julio, los haitianos reasumieron sus trabajos después de una huelga de ocho días contra el Gobierno.  Las tropas habían matado alrededor de 22 personas y herido a 135.  Los representantes del Grupo de las 57, que habían organizado la huelga, realizaron una conferencia de prensa en la cual decretaron el 9 de julio de 1987, día de duelo en homenaje a los que habían muerto.  

82.     El 12 de julio de 1987, el Comité Coordinador del Grupo de las 57 propuso nuevamente una "alternativa del pueblo" al CNG para su modificación, sugiriendo la sustitución de los miembros que los constituían por representantes de los "sectores democráticos" y un miembro del Ejército.  El Comité Coordinador declaró que el lunes 13 y el martes 14, serían los días para organizar la segunda fase de la batalla contra el CNG.  El Comité pidió a los representantes del CNG -los prefectos, magistrados, comisionados, agentes de información, miembros de los consejos de administración- que renunciaran y se pasaran a las filas del pueblo.  

83.     El 14 de julio, dentro de esta agitación política y social, el CEP publicó su Ley Electoral y fijó las elecciones presidenciales para el 29 de noviembre.  El decreto del CEP establece, en el Artículo 88-2, las "Brigadas de Vigilancia", cuyo papel debe ser permanecer neutral y mantener el orden, prevenir la coerción de los votantes y ayudarlos a encontrar sus centros electorales.  

84.     El 15 de julio, Haití estaba nuevamente paralizado debido a una huelga general convocada por el Grupo de las 57 que seguía exigiendo la renuncia del Gobierno presidido por el Teniente General Namphy.  El obispo Romelus de Jeremie se adhirió a la huelga, adoptó el lema Rache Manyok (cuyo sentido es:  A librarnos de las malas hierbas!, aunque se mencione la mandioca) y exigió abiertamente a Namphy que renunciara.  

85.     El 24 de julio de 1987, el CNG, en un intento de poner fin a 4 semanas de violentas protestas y manifestaciones en su contra, emitió un decreto por el cual se requería que toda manifestación fuera autorizada con 72 horas de antelación y que todo organizador de una manifestación se identificara.  

86.          Después de la masacre de unos 300 campesinos, ocurrida en Jean Rabel, el Grupo de las 57 convocó nuevamente a sus miembros a manifestarse en contra de los Tontons Macoutes y el CNG.  

87.          Finalmente, el 10 de agosto, después de varias semanas de huelga destinadas a derrocar al CNG, el Gobierno promulgó la Ley Electoral del CEP y prometió a éste aportar los fondos requeridos en su presupuesto.  Se fijó el 20 de noviembre como fecha para las elecciones presidenciales y legislativas pero no se fijó  fecha para las municipales y comunales.  

e.       La Lucha sin Tregua ente el CNG y el CEP para Controlar las Elecciones del 29 de noviembre de 1987  

88.     Como consta en el Informe Anual 1986-1987 de la Comisión, los actos de violencia durante la segunda mitad de 1987 se hicieron una rutina diaria.  

89.     Ya a mediados de octubre, los escuadrones de la muerte y los vigilantes asesinos operaban con impunidad todas las noches y la gente especulaba que el ejército usaría la violencia como pretexto para cancelar las elecciones.  Los cuerpos de las personas asesinadas quedaban tirados en las calles a modo de aviso a los demás.  Ante la creciente violencia, los miembros del CEP solicitaron públicamente del gobierno militar que hiciera imperar la seguridad a fin de que pudieran celebrarse las elecciones.  El CNG respondió que se ocuparía de la violencia si el CEP podía identificar a los responsables.  En una carta fechada el 16 de octubre, el CNG alegó que la asistencia administrativa violaría el espíritu de neutralidad que se esperaba del Gobierno.  

90.     A mediados de octubre, los duvalieristas anunciaron que se presentarían como candidatos a presidente en las elecciones.  El 13 de octubre, el ex Ministro de Finanzas de Duvalier, Clovis Desinor, y el ex Ministro del Interior y Jefe de Personal, Claude Raymond, se declararon candidatos a la presidencia, aduciendo que el cuestionario del CEP sobre el pasado duvalierista de los candidatos era injusto y podía conducir a “una guerra civil”, “resultado del cual sólo el CEP sería responsable”.  El CNG, a pesar del expreso mandato constitucional del CEP, resolvió conceder a todo duvalierista que fuera candidato a la presidencia, un  “descargo”, una especie de amnistía por cualquier tipo de irregularidad financiera registrada durante el tiempo trabajando al servicio de los regímenes de los Duvalier.

91.     El 2 de noviembre de 1987, el CEP, de conformidad con el Artículo 291 de la Constitución, decidió que doce ex asociados de los Duvalier no calificaban como candidatos.  Entre ellos se encontraban varios ex ministros –los señores Clovis Desinor, Herve Boyer, Edouard Francisque- y dos ex edecanes de personal del ejército, los Generales retirados Jean Baptiste Hilaire y Claude Raymond.[41]  

92.     Esa misma noche, a modo de desquite, doce hombres armados cerraron la calle Pavée, a la altura de las antiguas oficinas de la Minotiere dHaiti (depósito de harina) que servían de sede al CEP, descargaron sus armas de fuego al aire para atemorizar a los espectadores, perforaron las persianas de hierro para entrar en el local y prendieron fuego al edificio, destruyendo la sede y la mayoría de la documentación.  De acuerdo con las relaciones de los hechos, en la “primera planta de la sede central del consejo, el fuego consumió miles de carteles alentando a los haitianos a votar en las elecciones del 29 de noviembre, ejemplares de la ley electoral, libros, pancartas y octavillas”.[42]  Este incendio provocado tuvo lugar a unos pocos cientos de metros del cuartel central de policía, sin embargo, la policía no realizó investigación alguna.  

93.     Otro incendió se produjo en la intersección de las calles Casernes y Grand, en la “Compañía de Comercio Continental”, negocio perteneciente al Sr. Emmanuel Ambroise, miembro del CEP.  Además, la sede del Partido Demócrata Cristiano de Haití, del reverendo Sylvio Claude, fue acribillada a balazos por comandos armados.  El reverendo Claude manifestó que no había habido muertes pero que los daños habían sido cuantiosos puesto que se destrozaron todos los vidrios de las ventanas.  

94.     El Sr. Jean Robert Sabalat, Director de la Oficina Electoral Departamental (BED), por el Departamento del Oeste, informó al Coronel Carl Nicolas que el 2 de noviembre, un grupo de individuos no identificados había disparado contra su oficina situada en Delmas 30, A, hiriendo al guardia nocturno, André Clemard, y dañando la fachada del edificio.  El Sr. Sabalat solicitó del Coronel Nicolas que tomase medidas de seguridad para proteger su oficina Electoral Comunal (BEC).  

95.     La casa del Sr. Emmanuel Ambroise en Morne Hecules, Petionville, fue atacada y destruida por incendio.  De acuerdo con las informaciones, tres individuos no identificados llegaron en un jeep sin placas e intentaron incendiar el jeep del CEP que se encontraba estacionado en el terreno de la casa de Ambroise.  Luego trataron de entrar a la casa pero los moradores de Morne se movilizaron para impedirlo.  Algunos testigos llamaron a la policía, al cuartel del ejército y a los Leopards, pero todos les respondieron con carcajadas.  

96.     La imprenta Natal, una de las tres trabajaba para el CEP, fue incendiada, destruyéndose toneladas de papel destinado a las papeletas para votar, tarjetas de registro electoral y folletos educativos para los votantes.  Además, en los días subsiguientes, fueron ametralladas en todo el país, oficinas electorales regionales.

97.     El 3 de noviembre, el CEP anunció que las elecciones municipales y las elecciones de Consejos Administrativos para las Secciones Comunales serían postergadas hasta el 29 de noviembre debido a las dificultades administrativas y al ambiente de terror.  El reverendo Alain Rocourt, presidente de la Iglesia Metodista y Tesorero del CEP, manifestó:  “hemos dirigido dos cartas al Consejo Nacional de Gobierno solicitando protección policial dado que hemos estado recibiendo diarias amenazas de muerte, pero no hemos obtenido respuesta”.  

98.     Las sedes de los candidatos a la presidencia Sylvio Claude, Marc Bazin, Grégoire Eugène y Leslie Manigat, fueron baleadas.  El 12 de noviembre fue incendiada la sede del Sr. Louis Dejoie, en Saint Marc, y saqueadas las oficinas de los candidatos Marc Mazin, Leslie Manigat y Francois Latortue, también en esa localidad.  

99.     El CNG emitió un comunicado prometiendo realizar una investigación de las circunstancias en que había ocurrido el incendio de la sede del CEP.  Compondrían la comisión investigadora el Coronel Morton Cousse, el Teniente Coronel Rene Mompint y la señora Anacita Duperval del Ministerio del Interior y Defensa Nacional.  Hasta hoy, agosto de 1988, no se ha emitido informe alguno.  

100.    El Sr. Clovis Disinor fue el primer candidato que reaccionó ante la descalificación de su candidatura, declarando que la decisión del CEP constituía una violación flagrante de la Ley Electoral del 10 de agosto de 1987, en cuanto su Artículo 62 requiere que el comité del BEC o del BED invite al candidato cuestionado a personarse, dentro de las 48 horas, para defenderse y presentar pruebas que contradigan la decisión.  El Sr. Desinor manifestó que nunca se le había permitido defenderse y que se había enterado de la decisión por la radio.  Exigió que el CEP le informara acerca del criterio usado para juzgar su caso, “especialmente porque la decisión fue dictada por una potencia extranjera y ello constituye una interferencia en los asuntos internos del país”.[43]  

101.    El 6 de noviembre de 1987, el Teniente General Namphy se proclamó Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas por un período de tres años, de acuerdo con las nuevas reglamentaciones militares que reorganizaban las Fuerzas Armadas haitianas.  La Constitución establece que el Presidente es el jefe nominal de las Fuerzas Armadas (Artículo 143) y que su única autoridad sobre el Ejército es su poder de nombrar un Comandante en Jefe (Artículo 141).  Este autonombramiento del Teniente General Namphy constituyó, de hecho, una apropiación del derecho del futuro Presidente de nombrar un Comandante en Jefe de su preferencia.  El 12 de noviembre, el Brigadier General Williams Regala fue promovido a General de División de las Fuerzas Armadas y Comandante en Jefe Adjunto.  Además, se adujo que el número de hombres alistados en el ejército había aumentado de 6.500 a 10.000 en 18 meses.  

102.          También el 6 de noviembre, los Embajadores de Francia, de la República Federal de Alemania, de los Estados Unidos y de Canadá reafirmaron, mediante una declaración escrita, su apoyo al proceso electoral y pidieron al CNG que diera protección al CEP.  A modo de respuesta, el restaurante francés La Cascade, de Petionville, fue incendiado, así como también lo fue una fábrica estadounidense que se estaba construyendo en Puerto Príncipe.  

103.    El 9 de noviembre, el Secretario General de la OEA, Joao Clemente Baena Soares, expresó en una carta dirigida al Teniente General Namphy, la seria preocupación de los Estados Miembros de la Organización en relación a los “lamentables sucesos” acaecidos en Haití, que podrían poner en peligro el proceso electoral.  

104.    Hasta el 8 de noviembre, día en que vencía el plazo para el registro de votantes, y a pesar del clima de violencia, el CEP, con la ayuda de 30.000 voluntarios, había podido registrar 2.246 votantes, un estimado del 73% del electorado.  

105.    Dos semanas antes de las elecciones, los periódicos documentaban el recuento diario de asesinatos, desapariciones y secuestros.  Le Nouvelliste describía, el 13 de noviembre, las bajas ocurridas justo antes de las elecciones. De la siguiente manera:

 

1. Un hombre fue muerto a las 6 horas, en la calle Monsegneur Guilloux de Puerto Príncipe.

 

2. Anteayer, en la calle Remparts, se encontró el cadáver de un joven en un charco de sangre.

 

3. En ciertas estaciones de radio de la capital, madres y padres informan sobre la desaparición de un familiar.

 

4. El nombre del último desaparecido, de 20 años de edad, es Samuel Noel; salió de su casa el viernes 6 de noviembre y no se lo ha vuelto a ver.

 

5. Parece haberse impuesto un toque de queda en Puerto Príncipe a partir de las 22 horas.  Las calles están desiertas.

 

6. Los miembros de las Oficinas Electorales Departamental y Comunal (BED) y (BEC), están sujetos a ataques hasta dentro de sus residencias privadas.  Las oficinas de los partidos políticos han sido saqueadas e incendiadas.

 

7. Ni los jeeps usados por BED se han salvado del incendio intencionado.

 

8. Según informaciones recibidas, en Saint-Marc se escuchan tiroteos todas las noches.  

106.    El 13 de noviembre, el CNG, en lo que constituía su primera oferta de apoyo logístico, anunció que las secuelas públicas se usarían como centros electorales pero se negó a proporcionar camiones, jeeps o helicópteros del gobierno y a facilitar transporte para los materiales necesarios para la votación.  También se notó que el CNG hacía algún esfuerzo por proteger a los candidatos presidenciales.  Por ejemplo, cuando el Sr. Gérard Gourgue visitó Jeremie, fue escoltado por varios soldados.  

107.    El 23 de noviembre, seis días antes de las elecciones, el Marché Salomon, uno de los mercados al aire libre más grandes de Puerto Príncipe, fue incendiado durante un alboroto que duró doce horas y arrojó un saldo de al menos dos muertos y más de 30 heridos.  De acuerdo con la relación de los hechos, mientras los soldados y policías uniformados permanecían en sus cuarteles, bandas armadas rondaron durante dos horas las calles, antes del amanecer, lanzando disparos al aire en una media docena de sitios de Puerto Príncipe, al grito de “Viva el Ejército” y “Abajo con el CEP”.  Al día siguiente, estos lemas aparecieron escritos por toda la ciudad.  

108.    El 24 de noviembre, el cuerpo de un hombre no identificado fue dejado frente a la casa particular del candidato presidencial Gérard Gourgue.  

109.    En Gonaïve, el 24 de noviembre se consideró “una noche negra” debido a la violencia habida.  El tiroteo comenzó a eso de la 1 de la mañana y dos o tres barrios quedaron sin luz.  El primer ataque, de unos 35 tiros, se hizo contra la oficina de BED, situada a pocos metros del cuartel Toussaint Louverture.  

110.    El segundo, ocurrido alrededor de la 1:45, fue contra la residencia del Presidente de BED, Luciano Pharaon, en la calle Fabre Geffrard.  De los 18 tiros lanzados, unos atravezaron las paredes y penetraron en la casa y otros destrozaron todos los vidrios.  Durante toda esa noche hubo tiroteos continuos.  

111.    El 24 de noviembre, el DR. Ernst Miville se dirigió al pueblo haitiano, en nombre del CEP, por Radio Soleil:  

Pedimos organizar estas elecciones, de conformidad con la Constitución de 1987, el CEP y el pueblo de Haití encontraron muchas dificultades porque existe un pequeño grupo que ha acordado impedir que el pueblo vote, eligiendo a sus líderes democráticamente.  Estos son algunos de los problemas que hemos confrontado.  Necesitamos soldados para proteger todas las oficinas del CEP.  Hasta hoy, no nos los han dado.

 

Pedimos helicópteros para transportar las papeletas de votar a sitios cuyos caminos de acceso son muy altos.  No nos los han dado.  Hace ya tiempo que el CEP quiere dirigirse a la población por la televisión nacional.  La televisión no nos ha dado la oportunidad de hacerlo.  Hoy 24 de noviembre, nos han informado que podrían recibirnos pero que debíamos pagar $2.080 la hora de transmisión.  No creímos que debíamos pagar nada puesto que la estación de televisión pertenece al pueblo haitiano y las elecciones son también un asunto del pueblo.

 

Tenemos un problema de transporte.  Necesitamos camiones y otros vehículos y guardias para hacer llegar las papeletas de votación a las provincias.  Necesitamos protección para las centrales electorales.  Un grupo de gente armada está incendiando y atacando las oficinas electorales, matando a las personas que se encuentran en ellas.

 

Pedimos al pueblo que nos ayude a resolver estos problemas.  Los pobladores de Carrefour Feuilles y Lamentin 54 se han rebelado para impedir desórdenes.  Este es un ejemplo hermoso.  Pedimos a todos que nos digan qué pueden hacer y que avalen al CEP en todas partes.[44]  

112.    La violencia contra las elecciones cedió a medida que los vecinos formaban grupos de defensa para que las elecciones pudieran llevarse a cabo.  El 25 de noviembre, grupos de vigilancia lincharon a cuatro sospechosos de practicar el terrorismo para frustrar las elecciones.  

113.    El 26 de noviembre, tres días antes de las elecciones, el Ejército salió a la calle y ocho cadáveres fueron encontrados en las calles como saldo de los choques registrados durante la noche.  El Ejército, que había permanecido acuartelado mientras se desataba la campaña de terror contra las elecciones en todo el país, comenzó a patrullar las calles cuando los grupos vecinales de defensa tomaron por su cuenta la función de protección ciudadana y lincharon a las cuatro personas citadas, dos de las cuales fueron identificadas como oficiales de la policía vestidos de civil.  

114.    El General Regala emitió un comunicado el 25 de noviembre, ordenando la disolución de las brigadas de vigilancia.  Recordó al pueblo que era responsabilidad exclusiva y directa de las Fuerzas Armadas mantener el orden y que no se toleraría que un grupo o asociación intentara constituirse en remplazo de las Fuerzas Armadas.  Criticó a las brigadas de vigilancia por sembrar la confusión y, en consecuencia, dificultar las tareas de las fuerzas de seguridad.  En resumen, el comunicado del General Regala solicitaba a la población que permaneciera en calma y que no emprendiera acción alguna que pudiera obstaculizar el mantenimiento del orden.  

115.    El 28 de noviembre, el General Regala suspendió todos los permisos para poseer armas de fuego concedidos hasta la fecha, con excepción de las armas en posesión de las Fuerzas Armadas “a las que la ley y la Constitución han encomendado la sagrada misión a velar por la integridad del territorio nacional y la seguridad de las vidas y la propiedad”, según sus comunicado.[45]  

116.    No habiendo recibido asistencia gubernamental para transportar el material de las elecciones, el CEP alquiló dos helicópteros en Miami para distribuirlo en las regiones remotas del país, pero el General Regala negó la concesión de los permisos de vuelo para esos helicópteros aduciendo razones de seguridad.  Asimismo, a pesar de la solicitud expresa, el Ejército se negó a intervenir cuando, por segundo día, un grupo de aproximadamente 15 hombres armados detuvieron, en Freycineau, a vehículos que intentaban entregar papeletas de votación en la región norte de Haití.  Como consecuencia de estos actos, el CEP se vió obligado a posponer las elecciones en cinco pueblos donde no habían recibido las papeletas para votar.  El gobierno militar también negó al CEP el permiso para explicar por radio los procedimientos para la elección, aunque asignó espacio televisivo a los candidatos duvalieristas descalificados que continuaban haciendo sus campañas y utilizaban su espacio de transmisión televisiva para atacar al CEP.  

 

C.       LA MASACRE OCURRIDA EL DÍA DE LAS ELECCIONES DEL 29 DE NOVIEMBRE Y LA DISOLUCIÓN DEL CEP  

a.       El Fracaso del Ejército en su Función de Resguardar la Seguridad  

117.    A pesar de que el General de División Williams Regala había expresado en su comunicado que el mantenimiento del orden era responsabilidad “directa y exclusiva” de las Fuerzas Armadas, las elecciones, que debían ser las primeras celebradas libremente en treinta años, tuvieron que ser pospuestas a causa de los disturbios perpetrados por fuerzas paramilitares, las que, de acuerdo con las cifras oficiales, habían matado a 34 personas y herido a 75, aunque el recuento extraoficial era mucho mayor.  

118.    El Ejército no desplegó ninguna de sus tropas para mantener el orden y el descarrilamiento de las elecciones comenzó aproximadamente a la 1 de la mañana del 29 de noviembre cuando bandas de hombres armados rondaron las calles en autos, lanzando tiros al azar e incendiando tres oficinas electorales y una estación de servicio.  Según informó, una llamarada gigantesca iluminó el cielo de Puerto Príncipe durante casi una hora.  

119.    Esa noche, una granada de mano rajó la fachada de Radio Haiti-Inter y una ráfaga de tiros destrozó los cristales de las ventanas de Radio Antilles International.  Según testigos presenciales, 16 hombres uniformados destruyeron el transmisor de Radio Soleil, la estación de la Iglesia Católica.  Además, la casa particular del reverendo Alain Rocourt, jefe de la Iglesia Metodista y Tesorero del CEP, fue atacada por soldados apiñados en dos jeeps que lanzaron entre 7 y 9 granadas de mano dentro de la casa y la ametrallaron, evidencia de lo cual se encontró al día siguiente en los 200 casquillos UZI dispersos por todo el terreno.  El ataque a la casa comenzó alrededor de las tres y media de la madrugada y duró aproximadamente 20 minutos, con la aterrorizada familia Rocourt escondida dentro de ella.  Algunos testigos manifestaron haber visto entre veinte y treinta soldados uniformados y expresaron que cuando la familia intentó usar el teléfono para pedir ayuda, se encontró con que éste no funcionaba, no por haber sido cortado sino porque la compañía telefónica había suspendido el servicio, lo cual es evidencia de que el ataque había sido bien planeado con antelación.  

120.    Cuatro iglesias fueron asaltadas, inclusive la Catedral, y en la del Sagrado Corazón, de la Iglesia Católica, varias docenas de personas que asistían a misa fueron asaltadas y golpeadas por hombres armados.  El patio de esa iglesia había sido designado centro electoral.  

121.    Los tiroteos se intensificaron después de abrirse los centros electorales, a las 6 horas.  Cada uno de los seis mil centros electorales debía atender a unos 500 votantes.  En la escuela Argentina, situada en la céntrica calle Vaillant de Puerto Príncipe, unos 100 votantes formaban fila, esperando su turno de votar, cuando fueron atacados por una turba de entre 50 y 60 hombres armados con rifles y machetes que, según el New York Times, “dispersaron a los aterrorizados votantes”, “blandiendo sus machetes y abriendo fuego indiscriminadamente contra la multitud enloquecida”.[46]  Quince personas fueron asesinadas al instante.  Los votantes se cobijaron en la escuela donde varios “fueron mutilados y asesinados a balazos”.  Los asesinos, según refieren testigos, fueron de aula en aula matando a sus víctimas.  Muchos cadáveres se encontraron apiñados y otros yacían, cuan largos eran, en charcos de sangre.  

122.    Los periodistas que llegaron al lugar dijeron haber encontrado el patio cubierto de sangre y diez cuerpos mutilados, apilados en un rincón.  Según informó un periodista presente, “un jeep gris lleno de soldados uniformados se acercó a la puerta y la tropa abrió fuego nuevamente en el patio”.[47]  

123.    En otro centro electoral que funcionaba en otra escuela, el cámara dominicano, Carlos Guillón, fue baleado a quemarropa en el estómago por soldados, según se dice, falleciendo pocas horas después.  Sus colegas y otros testigos manifestaron que estaba de pie, gritando que era periodista, pero un soldado le pegó tres tiros.  Los periodistas Geoffrey Smith, británico, y Graba Thuller, suizo, fueron heridos en la pierna y en la espalda respectivamente.  

124.          También se informó que “blanco del ataque deliberado perpetrado por hombres armados, algunos de ellos con uniforme del ejército, fue un equipo de periodistas de la televisión estadounidense, tres de los cuales –un haitiano, un mexicano y un salvadoreño- fueron heridos gravemente por balazos a quemarropa y mientras yacían desangrándose en el suelo, los atacantes regresaron y los despojaron de todos sus valores, inclusive el equipo de filmar, baleando nuevamente al haitiano”.[48]  

125.    Se dijo que las personas asesinadas fueron 34, aunque el Primado Católico de Santa Lucía, Arzobispo Kelvin Felix, presente como observador electoral, dijo que la cifra real podría alcanzar los 200.  

126.    A pesar de la violencia, mucha gente logró votar antes de que el CEP cancelara las elecciones.  Según observaciones presentes, el papel desempeñado por el ejército fue diferente en diversos puntos del país; “En Jacmel, los soldados protegieron los centros electorales mientras que en Puerto Príncipe, unidades militares se adherían pasiva o activamente a los escuadrones de la muerte, y otras unidades militares cerraban el paso por rutas del norte, impidiendo la entrega de papeletas y otro material de votación”.  En Gonaïves, tercera ciudad en importancia, casi nadie pudo votar porque, según se informó, soldados uniformados recorrían las calles baleando a los residentes que transitaban por ellas y haciéndolos regresar a sus casas.  

127.    El día de las elecciones, miembros del CEP, Ernst Mirville (Presidente), el reverendo Alain Rocourt y Emmanuel Ambroise, se vieron forzados a esconderse.  Otro miembro, Pierre Labissiere, abandonó el país, aunque ahora está de regreso y preside el Colegio de Abogados.  El Sr. Mirville describió a los miembros del CEP como “muertos que caminan”.  El CEP culpó al gobierno de la violencia.[49]  El CEP pospuso las elecciones mientras miles de haitianos seguían esperando para poder emitir sus votos.  El mensaje del CEP al pueblo haitiano fue como sigue:  

A pesar de la voluntad determinada de las personas de diferentes clases sociales que participaron masivamente en las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el domingo 29 de noviembre, el CEP ha decidido posponer las elecciones para una fecha aplicable a todo el territorio nacional.  Esta acción se basa en los numerosos actos de todo tipo de disturbio perpetrados por criminales que ostensiblemente parecen disfrutar de una inmunidad asegurada.  El CEP pide al público que no siga exponiéndose a los bárbaros actos duvalieristas y que permanezca en sus hogares, guardando con todo celo sus carnés electorales, que constituyen el arma principal en la lucha por la democracia.  El CEP subraya, tanto para la opinión nacional como para la internacional, que no pudo lograr de las autoridades competentes, las condiciones de seguridad general requeridas e indispensables para la celebración de elecciones libres y honestas.  El CEP simpatiza con los heridos y ofrece su más sentido pésame a los familiares de los votantes cobardemente asesinados.[50]  

b.       La Disolución del Consejo Electoral Provisional

128.          Aunque el CEP sólo había propuesto las elecciones debido a los estallidos de violencia, el CNG, a las 15 horas de ese mismo día, disolvió el Consejo Electoral independiente, acusándolo de haberse constituido en un “poder supremo” y de haber invitado a potencias extranjeras a interferir “en los asuntos internos del país”.  El Teniente General Namphy anunció que el CNG organizaría otra elección y, tal como estaba previsto, instalaría a u presidente en el poder el 7 de febrero de 1988.  

129.          Cientos de periodistas extranjeros y representantes de gobiernos y de grupos cívicos y de derechos humanos se encontraban en Haití para presenciar las elecciones.  Las noticias sobre la masacre ocurrida el día de las elecciones.  Las noticias sobre la masacra ocurrida el día de las elecciones fue transmitida a todo el mundo.  

130.    Los miembros del CEP se negaron a aceptar la orden de disolución por el Teniente General Namphy y, desde sus refugios clandestinos, emitieron un comunicado en el que llamaban “ilegal” y “anticonstitucional” la acción del Gobierno y expresaban que toda elección organizada sin su participación sería “nula y sin valor”.  La prensa informó que “cinco días antes de las elecciones, se había preparado en el Palacio Nacional un decreto disponiendo la disolución del Consejo Electoral”.[51]  

131.    En un cable del 2 de diciembre de 1987, dirigido a la OEA y a la ONU, el reverendo Sylvio Claude, uno de los principales candidatos a la presidencia, manifestó haber obtenido el 90% de los votos emitidos en las dos horas y media que duró la elección, antes de “ser cancelada brutalmente por la horrorosa carnicería perpetrada por las armas del CNG contra el pueblo haitiano”.[52]  El reverendo Claude denominó este acto una “usurpación” de la victoria de su partido y un ataque a la democracia naciente de Haití:  

¿Quién se beneficia de este crimen cometido contra la nación haitiana?  El CNG, los duvalieristas, los criminales a quienes el CNG garantiza impunidad.  Ciertos pequeños grupos de personas, ciertos candidatos rechazados por el pueblo haitiano, quieren que el CNG, culpable de negligencia criminal, organice las elecciones que fracasaron por la mala fe del Gobierno.  Sabemos muy bien que en Haití, las Fuerzas Armadas han falsificado los resultados electorales, con demasiada frecuencia, a fin de nombrar al candidato o a los candidatos de su preferencia.  El CNG hizo volar las estaciones de radio para impedir la diseminación de las noticias...aun ayer, tropas de las Fuerzas Armadas transportadas en vehículos de Henri Namphy y Williams Regala, arrestaron y mataron a ciudadanos pacíficos, hombres y niños, en Portail Leogane, Carrefour-Feuilles, Savanne-Pistache.  

132.    El reverendo Claude, temiendo un “CNG provisional vitalicio” hizo un llamado a la comunidad internacional para que ayudara al pueblo haitiano “que no tiene armas y se encuentra amenazado por su propio Gobierno”.  Solicitó de la ONU y la OEA que “ejerzan la mayor presión posible sobre el CNG a fin de que sus tres miembros cedan sus posiciones a un nuevo Consejo Nacional de Gobierno con la mayor celeridad posible”.  Además, pidió una “fuerza multinacional para proteger al pueblo haitiano de la CNG y los duvalieristas, y para garantizar la realización de elecciones libres y justas en Haití, hasta el momento en que el gobierno elegido democráticamente por el pueblo haitiano haya asumido legalmente el poder”.  

133.    El reverendo Claude manifestó que “un vecino que pasa y ve que un padre, sin fe, matar deliberadamente a su mujer y sus hijos, tiene el derecho de intervenir para salvar la vida de los seres humanos que se encuentran en peligro.  El pueblo haitiano intervino en la batalla de Savannah para ayudar a los Estados Unidos en su lucha por la independencia.  Hoy, todas las naciones del mundo, como los Estados Unidos, Francia, Canadá, junto con Israel, persiguen a los criminales nazis por crímenes de genocidio.  Los haitianos pelearon junto a Simón Bolívar para liberar a Venezuela.  Por qué no ayudan los países democráticos al pueblo haitiano a librarse del CNG y los duvalieristas?”.  

134.    El Teniente General Namphy culpó al CEP del fracaso de las elecciones, alegando que se había extralimitado, violado la Constitución e invitado a potencias extranjeras a interferir en los asuntos internos de Haití.  Esta referencia a la interferencia de potencias extranjeras era una repetición de lo expresado por el Sr. Desinor en su mencionado ataque al CEP.  No obstante, según se informó, la mayor parte de la población atribuyó la violencia a los Tontons Macoutes, varios de los cuales, bien conocidos, habían salido de la clandestinidad y podían ser vistos caminando por las calles de Puerto Príncipe a plena luz del día.  Se dijo que un periodista haitiano había observado que el “regreso de los Tontons Macoutes es total”.[53]    

c.       Las Repercusiones del Día de la Elecciones  

135.    En reacción a la masacre del día de las elecciones, el Gobierno de los Estados Unidos, principal donante de Haití en materia de asistencia, canceló la ayuda económica de unos 60 millones de dólares, propuesta para 1988 así como también una pequeña cifra propuesta con destino a asistencia militar.  Los 34 millones de dólares adicionales por concepto de asistencia económica, que son distribuidos por organizaciones voluntarias y no gubernamentales, no fueron afectados dado que no se canalizan a través del gobierno haitiano.  

136.    Se informó que, después de canceladas las elecciones, hubo continuos secuestros violentos a manos de los escuadrones de la muerte en algunas zonas de Puerto Príncipe.  Una mujer de Carrefour Feuilles alegó que 46 prisioneros, arrestados en una redada efectuada en su barrio, habían sido ejecutados en prisión.  Se sospechaba que los 46 habían participado en los grupos vecinales de defensa.  

137.    El 4 de diciembre de 1987, siete de los nueve obispos católicos de Haití, condenaron como “atrocidades” los asesinatos violentos que produjeron la cancelación de las elecciones, manifestando además que Haití confronta “por primera vez” una campaña de “terror inteligentemente organizada” y acusando a las fuerzas de Namphy de promover el incendio de centros electorales y papeletas de votación.  Asimismo, rechazaron por “injusta” y “anticonstitucional” la eliminación del CEP por parte del Gobierno.  

138.    El cuerpo de un haitiano cuyo cráneo había sido destrozado a balazos, fue dejado en una acera detrás de la Catedral de Puerto Príncipe, aparentemente como aviso a los obispos.  

139.    A pesar de la evidencia de que el ejército haitiano estaba involucrado en los actos de violencia que forzaron la cancelación de las elecciones, los Estados Unidos, Canadá, la Organización de los Estados Americanos y el CARICOM recurrieron a los militares de Haití, el Gobierno en el poder, para que encaminara nuevamente las elecciones y tomara las medidas necesarias para asegurar que el pueblo haitiano pudiera confiar en el proceso electoral.  

140.    En una entrevista concedida al diario francés Libération, el Teniente General Namphy atribuyó al CEP, a la Iglesia y a países extranjeros los problemas que tenía Haití y justificó el papel desempeñado por el ejército.[54]  Además, denunció el monopolio educativo de la Iglesia Católica que ha convertido a los haitianos en “analfabetos” y denunció los intereses de la Iglesia en la política cuando deberían estar predicando los evangelios.  “Yo soy católico”, manifestó, “pero ya no respeto a los curas”.  

141.          Cuando se le preguntó por los países extranjeros, sin citar nombres, el Teniente General Namphy expresó que “los países extranjeros financiaron las elecciones del CEP” y que “el CEP engañaría a los ' americanos' haciendo que saliera electo un izquierdista”.  

142.    En cuanto concierne a las matanzas ocurridas en la Escuela Argentina, que se le habían imputado a los neoduvalieristas, el Teniente General Namphy respondió que el CEP, los políticos, la Iglesia y las brigadas de vigilancia habían contribuido a dejar de lado a una parte de la población y que cuando ésta reaccionó, todos se habían sorprendido y acusado al ejército.  Remendando al reverendo Claude, el Teniente General Namphy preguntó: ¿Quién se beneficia del crímen?  Pero respondió que el ejército no había intervenido “porque ni siquiera se sabía quién tiraba contra quién”.  

143.    El Teniente General Namphy atribuyó el fracaso de las elecciones a sus organizadores civiles, a quien el ejército se negó a proteger de los ataques, y justificó la violencia del 29 de noviembre como reacción a una amenaza izquierdista o comunista.  Ningún diplomático extranjero, inclusive los estadounidenses, dijeron compartir la opinión de que existiera esa amenaza.[55]  

144.    El Sr. Philippe Jules, miembro del CEP, respondió a esas acusaciones de la siguiente forma:[56]  

Deseo rechazar oficialmente las acusaciones hechas por personas que dicen que el CEP se negó a colaborar con las autoridades.  En una carta dirigida al CNG el 21 de mayo, los miembros solicitaron tener una reunión para discutir “el presupuesto, la forma de colaborar con los órganos del Estado y el material electoral del que fue necesario esperar a que se emitiera el decreto del 19 de junio, y la crisis política que desató, para que el CNG invitara al CEP a deliberar.

 

Después de tres días de negociaciones, y a costa de la pérdida de muchas vidas (135 heridos y 21 muertos), se logró la derogación del decreto y el CEP se retiró, de acuerdo con la Constitución, para continuar con su misión colegiada e independiente.  Las cartas a los Ministros del Interior, de Justicia, de Finanzas, y de Educación Nacional, a las Fuerzas Armadas y al CNG, son testimonio de la voluntad del CEP de colaborar de acuerdo con sus privilegios constitucionales.

 

Las alegaciones relativas a que se invitó a países extranjeros a intervenir en los asuntos del país carece de todo fundamento, dado que la asistencia de gobiernos amigos al proceso electoral fue concedida por conducto del Gobierno haitiano, ya fuera de la OEA, Canadá, los Estados Unidos, China, Venezuela o Francia.  En cuanto a los periodistas y observadores invitados a presenciar las elecciones, sus invitaciones se hicieron de conformidad con normas y convenciones internacionales suscritas por el Gobierno haitiano.

 

La disolución del CEP no es más que una nueva violación de nuestra carta fundamental.  Pero el pueblo haitiano debe someterse una vez más al yugo de la fuerza, de la arbitrariedad y el terrorismo institucionalizados.  ¿Pueden celebrarse elecciones libres, justas y democráticas sin desarmar a los duvalieristas, a los macoutes, a ciertos oficiales retirados, de alto rango, que integran los escuadrones de la muerte y siembran el terror y la desolación protegidos por sus uniformes verde oliva o disfrazados de encapuchados?”[57]  

  (continúa...)


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[34].          Véase “Prepared Statement of Elliot Abrams, Assistant Secretary of State for Human Rights and Humanitarian Affairs” before the House Foreign Affairs Subcommittee on Human Rights and International Organizations, U.S. House of Representatives, abril 17, 1985.

[35].          Comunicado de prensa de UPI, marzo 3, 1985.

[36].          Artículo 191 de la Constitución de 1987.

[37].          Artículo 192 de la Constitución de 1987.

[38].          Artículo 289 de la Constitución de 1987.

[39].          Le Nouvelliste, mayo 21, 1987.

[40].          El 14 de mayo de 1987, las autoridades del gobierno dejaron cesante al destacado intelectual haitiano Toger Gaillard, rector de la Universidad de Haití, en supuesta reacción a los esfuerzos realizados por éste para establecer la autonomía de la Universidad de conformidad con los términos de la Constitución de 1987.

[41].          El CEP aceptó 23 candidatos:  Gerard Philippe Auguste, Raymond Edouard Bastien, Marc Louis Bazin, Sylvio C. Claude, Louis Dejoie II, Hubert de Ronceray, Thomas Dusulme, Jean Arnold Dumas, Hector Estime, Grégoire Eugene, Gerard Gourgue, Lamartiniere Honorat, Richard Vladimir Jeanty, Dieuville Joseph, Franck Joseph, François Magloire, Leslie Manigat, Hugo Noel, Arnold Principal, Camille D. Sylaire, Rene Theodore, and Lsias Verret.

[42].          Pierre Yves Glass:  “Election Council Office Burned in Haiti” en The Washington Post, noviembre 4, 1987.

[43].          Véase FBIS, noviembre 4, 1987.  Como prueba, el Sr. Desinor dijo que en un mensaje en inglés, que él aducía estaba dirigido a los miembros de las misiones extranjeras

[44].          Véase FBIS, noviembre 27, 1987.

[45].          Véase FBIS, noviembre 30, 1987.

[46].          Howard French:  “100 Haitians, Trying to Vote, Are Caught in Vast 'Blood Bath' “, The New York Times, noviembre 30, 1987.

[47].          Según Jean-Bertrand Diederich, fotógrafo independiente que trabajaba para la revista Time.  Véase también:  “Haitian Vote Halted after Killing”, The Washington Post, noviembre 30, 1987.

[48].          Testimonio de Don Bohning fechado en diciembre 7, 1987, The Miami Herald; Bernard Dierich, Time, y Frank N. Manitzas, ABC News, en nombre de la Foreign Correspondente Assciation, de Florida, EEUU.

[49].          Véase Julia Preston:  “Terror Attack Halt Haiti Vote”, The Washington Post, noviembre 30, 1987.

[50].          Washington Office on Haiti:  “The Haiti Beat”, noviembre, 1987, Vol. 2, N° 3, p. 4.

[51].          Jill Smolowe:  “Blood in the Ballot Box”, revista Time, diciembre 14, 1987.

[52].          Este cable se encuentra en los archivos de la CIDH.

[53].          Véase n. 51 (supra).

[54].          Liberation, diciembre 15, 1987, reproducido en Le Nouvelliste, diciembre 18, 1987.

[55].      Véase Lindsey Gruson: “New Council for Haiti Vote Sworn In”.  New York Times, diciembre 13, 1987, en relación con la declaración de Namphy que: “La votación hubo de ser suspendida para evitar que ganaran los candidatos izquierdistas y los comunistas tomaran en su poder a esta empobrecida nación de 6 millones de habitantes”.  Véase también Joseph Treaster: “Haiti’s Leader Puts his Faith in the Army”.  The New York Times, diciembre 5, 1987, y Lindsey Gruson: “Haitian General Jas Backing in Hometown”, The New York Times, diciembre 5,1987, que manifiesta: 

De acuerdo con personas muy allegadas, el Teniente General Namphy cree que los organizadores no manejaron bien las elecciones e intentaron amañarla.  El General, dijeron algunos amigos, aduce que, de haberse permitido que continuara la votación, el país corría el peligro de caer en manos comunistas.  Este punto de vista es vivamente objetado por diplomáticos extranjeros y observadores independientes que fiscalizaban los preparativos de las elecciones.  Según ellos, no hay evidencia verosímil de una amenaza comunista y el General, o está paranoico o intenta crear una víctima propiciatoria. 

Véase también Joseph Treaster: “Haitians, Benumbed by Strife, Fear Rise for New Dictatorship, The New York Times, diciembre 14, 1987, donde dice: 

          Quizás el golpe más asombroso para los haitianos fue descubrir, el día de las elecciones, que los gamberros vestidos de civil y los soldados trabajan en conjunto. Con anterioridad mucho haitianos habían preferido creer que los gamberros de civil no eran controlados por el ejército. Mantenían la esperanza de que al menos en los peores momentos, los soldados cumplirían su deber y los protegerían.  Pero fueron demasiados los que los vieron abrir fuego contra los centros electorales. Algunos haitianos dicen que, a juzgar por las armas que llevaban y ciertos manerismos al actuar, algunos de los gamberros armados podían haber sido soldados verdaderos.

[56].            “Pour l’histoire, Philippe Jules Précise”, Puerto Principe, noviembre 10, 1987.  Consta, sin editar, en los archivos de la CIDH.

[57].             Los cagoulards fueron los predecesores de los Tontons Macoutes. Su nombre proviene del término francés cagoule, o capucha con que cubrían sus cabezas.