CONSULTA SOBRE PROYECTO DE REFORMA REGLAMENTARIA EN EL ÁREA DE RELATORÍAS BAJO LA ESFERA DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

 

Durante los últimos diez años la CIDH ha creado una serie de mecanismos, conocidos como “relatorías”, destinados a ofrecer soporte especializado y adelantar actividades de promoción y protección en áreas temáticas de especial interés.  En vista de la experiencia recabada, la CIDH ha preparado un proyecto con el propósito de revisar el lenguaje genérico establecido en el artículo 15 del Reglamento vigente e introducir una serie de elementos destinados a regular áreas relacionadas con el mandato de las relatorías, la selección de relatores, y la coordinación y seguimiento de las tareas que desempeñan.

 

Durante el 130º período ordinario de sesiones la CIDH decidió “reabrir por treinta (30) días adicionales, contados a partir del lunes 22 de octubre de 2007, la consulta a los Estados y a la sociedad civil sobre el proyecto de reforma reglamentaria en el área de relatorías bajo la esfera de la CIDH.”

La Comisión invita a las organizaciones de la sociedad civil y otros expertos a formular observaciones sobre el particular, a fin de contar con los más amplios elementos de juicio en la etapa final de aprobación de este proyecto de reforma del artículo 15 del Reglamento.  Una invitación similar ha sido extendida a los Estados Miembros de la OEA.  Dichas observaciones podrán ser remitidas hasta el 22 de noviembre de 2007.

 

A fin de hacer llegar las observaciones correspondientes dentro de la fecha indicada, por favor emplear el siguiente enlace  e indicar en el título del mensaje “observaciones al proyecto sobre relatorías”.

 

 

 

PROYECTO DE REFORMA REGLAMENTARIA EN EL ÁREA DE RELATORÍAS BAJO LA ESFERA DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS Y TEXTO DEL PROYECTO

 

Durante los últimos diez años la CIDH ha creado una serie de mecanismos, conocidos como “relatorías”, destinados a ofrecer soporte especializado y adelantar actividades de promoción y protección en áreas temáticas de especial interés.  En muchos casos, su concepción se encuentra directamente relacionada con mandatos formalmente conferidos a la CIDH por parte de los órganos políticos de la OEA.  En otros, ha sido iniciativa directa de la Comisión, en respuesta a prioridades emergentes o simplemente de la disponibilidad de fondos externos para adelantar cierto tipo de actividades en el marco de proyectos específicos.  En cualquier caso, hoy en día, la envergadura operativa de estas relatorías involucra aportes financieros significativos, publicaciones, y contratación de personal especializado.

 

En la mayoría de los casos, se han empleado modelos de trabajo que operan bajo la órbita de los miembros de la CIDH, elegidos/as por los Estados de la OEA, que fungen como Relatores Temáticos por mandato establecido a través del voto de sus pares, con el apoyo técnico de la Secretaría Ejecutiva.  También se ha recurrido a la figura de Relatores Especiales, seleccionados por los miembros de la CIDH, quienes desarrollan funciones en la esfera de la Secretaría Ejecutiva.  Las labores adelantadas han exigido cierta definición sustantiva del mandato de la relatoría, apoyo financiero (frecuentemente proveniente de fuentes externas), apoyo de personal (a tiempo parcial o completo), y el empleo de mecanismos de diseminación de resultados (comparecencia ante órganos políticos, audiencias, comunicados de prensa, portal de Internet, publicación de informes, etc.).

 

En vista de la experiencia recabada durante los últimos años, y las necesidades y prioridades de su funcionamiento futuro, la CIDH adoptará una serie de definiciones, salvaguardas y procedimientos especiales.  A esos efectos, se ha preparado un proyecto con el propósito de revisar el lenguaje genérico establecido en el artículo 15 del Reglamento vigente e introducir una serie de elementos destinados a regular áreas relacionadas con mandato, selección de relatores, coordinación y seguimiento.

 

I.          DEFINICIÓN DE RELATORÍAS

 

El Reglamento de la Comisión actualmente vigente sólo hace referencia al mandato funcional de los mecanismos hoy conocidos como “relatorías” y señala que la CIDH podrá crearlas “para el mejor cumplimiento de sus funciones”.  Se propone definir el mecanismo de modo de reconocer tanto sus propósitos generales como sus variantes y propósitos específicos según han sido desarrollados en la práctica.  El proyecto adjunto contempla las alternativas que se describen a continuación.

 

A.         Relatorías de país

 

Las relatorías de país son mecanismos de trabajo destinados a recolectar información en el terreno; mantener contacto estrecho con autoridades y miembros de la sociedad civil; ofrecer impresiones al pleno de la CIDH para su evaluación de la situación de los derechos humanos en el Estado de que se trate; elaborar proyectos de informe; y dar especial seguimiento al trámite de peticiones y casos, medidas cautelares y procesos pendientes ante la Corte Interamericana.

 

Si bien se trata de un mecanismo de trabajo que actualmente no se encuentra plasmado en el Reglamento de la CIDH, éste cuenta con el reconocimiento de los Estados miembros y de la sociedad civil.  En años recientes, además, la CIDH ha adoptado la práctica de hacer pública la designación de sus miembros como titulares de cada una de estas relatorías de país.

 

B.         Relatorías temáticas y especiales

 

Las relatorías temáticas y especiales son mecanismos de trabajo destinados al estudio de áreas sustantivas específicas, relacionadas con el mandato de promoción y protección de los derechos humanos de la CIDH.  La práctica indica que las actividades involucradas pueden incluir la recolección de información en el terreno, el diálogo con autoridades y con la sociedad civil, y la elaboración de proyectos de informe.  Asimismo involucra la formulación de aportes al trámite de peticiones y casos, al seguimiento de medidas cautelares, a la definición del programa de audiencias y a los procesos pendientes ante la Corte Interamericana que se relacionen con su área de especialización.

 

El proyecto define a las relatorías temáticas como aquellas a cargo de sus propios miembros y a las relatorías especiales como aquellas a cargo de personas designadas por la Comisión.

 

II.         Definición de mandatos

 

El Reglamento actual indica que la Comisión debe establecer las características del mandato encomendado a las “relatorías” pero no especifica los parámetros sustantivos o funcionales a ser tenidos en cuenta.  El proyecto introduce una serie de elementos a ser definidos por la CIDH al momento de crear o revisar el mandato específico de las relatorías.

 

El Reglamento vigente no impide el establecimiento de mandatos sin duración fija.  Respecto de las relatorías por país, el proyecto establece que la CIDH evaluará su respectivo funcionamiento y la asignación de responsabilidades, por lo menos una vez al año.  Respecto de las relatorías temáticas y especiales, el proyecto establece que los mandatos correspondientes serán sujetos a revisión, renovación o terminación al menos cada tres años, a más del alcance temporal individual y específico que pueda dárseles al momento de definir su mandato.  En ambos casos, el proyecto introduce la noción de aprobación de planes de trabajo por el pleno de la Comisión y evaluación periódica.  También se introduce una salvaguarda sobre la obligación de todos los relatores de informar al pleno sobre asuntos de especial preocupación o sobre situaciones que puedan tener especial impacto en la doctrina del sistema interamericano.

 

La continuidad de la labor de las relatorías temáticas y especiales se ve directamente influenciada por la disponibilidad de fondos para sufragar costos de personal, viajes y publicaciones, entre otros.  Esta situación puede redundar en la parálisis temporal del mecanismo o el desequilibrio entre actividades de promoción y protección de distintos temas que, por circunstancias diversas, pueden contar con contribuciones externas más o menos sustanciales.  El proyecto introduce la consideración tanto de la disponibilidad de recursos como de la disposición de buscar recursos para financiar actividades específicas como factor a ser tenido en cuenta al momento de delinear el contenido del mandato asignado a las relatorías temáticas y especiales.

 

III.        SELECCIÓN DE RELATORES ESPECIALES

 

El texto del Reglamento indica que los responsables de la labor de las relatorías serán “miembros de [la CIDH] u otras personas seleccionadas por ella, según las circunstancias” e indica que “los titulares serán designados por mayoría absoluta de votos de los miembros de la Comisión.”  Según ya se indicara, en la mayoría de los casos, las relatorías temáticas han operado bajo la órbita de miembros de la CIDH, elegidos/as por los Estados de la OEA, que fungen como relatores temáticos por mandato establecido a través del voto de sus pares, con el apoyo de la Secretaría Ejecutiva.  También se ha recurrido a la figura de relatores especiales que, no siendo miembros de la Comisión, son seleccionados por los miembros de la CIDH a fin de promover áreas temáticas de especial interés.

 

La Comisión ya ha adoptado una serie de parámetros de procedimiento para la designación de expertos temáticos mediante la siguiente Resolución, hecha pública en noviembre de 2006:

 

1. Una vez que la CIDH tome conocimiento de que se producirá una vacante en un puesto de Relator o Relatora especial, CIDH convocará a un concurso público y dará a conocer la convocatoria ampliamente a fin de posibilitar que se presenten la mayor cantidad de candidaturas para ocupar dicho cargo. Para ello, la convocatoria será publicada en la página web de la Comisión y de las Relatorías, y será transmitida electrónicamente a todas las misiones de la OEA y a las principales organizaciones de derechos humanos de acuerdo a la base de datos de la Comisión, de tal forma que pueda ser distribuida entre sus redes de contactos.

2. En la convocatoria se informará a los y las postulantes que, de ser preseleccionados o preseleccionadas, sus nombres y antecedentes serán publicados en la página web de la Comisión para el conocimiento de los Estados Miembros y de la sociedad civil. Asimismo, en la convocatoria se incluirá un detalle del procedimiento y los criterios que guiarán el proceso de selección. Finalmente, la convocatoria será específica en cuanto al plazo dentro del cual deberán presentarse las candidaturas y el plazo dentro del cual se llevará a cabo la selección. El plazo durante el cual la Comisión mantendrá abierta la convocatoria no será menor a dos meses.

3. La CIDH informará a los Estados Miembros y las Organizaciones de la Sociedad Civil que, mientras esté abierta la convocatoria, podrán enviar sus observaciones en relación con los criterios de selección que la CIDH deba aplicar, en base a los requisitos mínimos establecidos en la convocatoria.

4. Una vez vencido el plazo de la convocatoria, la CIDH seleccionará a los candidatos y candidatas finalistas. Dichos candidatos y candidatas deberán cumplir todos y cada uno de los requisitos mínimos establecidos en la convocatoria. La CIDH tomará en cuenta, en lo que considere pertinente, los criterios que los Estados Miembros y las organizaciones de la sociedad civil hayan considerado más relevantes para el desempeño del cargo. Asimismo, la CIDH tomará en cuenta criterios para que entre los finalistas se encuentren candidatos y candidatas que representen equitativamente a hombres y mujeres así como también a la diversidad racial y la distribución geográfica del continente.

5. Las hojas de vida de los candidatos y candidatas finalistas serán publicadas en la página web de la CIDH para que los Estados Miembros y la sociedad civil en general estén adecuadamente informados sobre el perfil y las credenciales de los candidatos y candidatas preseleccionados. Las respectivas hojas de vida permanecerán en la página web durante un tiempo razonable para que se pueda hacer llegar a la Comisión las observaciones fundadas a las candidaturas. Se removerá de las hojas de vida toda información personal que no sea relevante para la elección del candidato o candidata, tales como dirección, teléfono y datos familiares.

6. Una vez concluido el plazo para las observaciones de la sociedad civil, la Comisión convocará a entrevistas a los candidatos y candidatas finalistas.

7. Concluido el proceso de entrevistas, la Comisión procederá a la elección, de acuerdo a las normas y reglamentos correspondientes de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos. Para la elección se requerirá el voto favorable de la mayoría absoluta de los miembros de la Comisión. Si para la elección resultare necesario efectuar más de una votación, se eliminarán sucesivamente los nombres que reciban menor número de votos. La elección será secreta; sin embargo, por acuerdo unánime de los miembros presentes, la Comisión podrá acordar otro procedimiento.

8. Desde la publicación de la convocatoria hasta que se haya definido la elección del candidato o candidata, se evitará al máximo el contacto entre los candidatos y los miembros de la Comisión Interamericana.

9. Una vez elegido el candidato o candidata, si la designación es aceptada por éste, la CIDH dará publicidad a tal elección, enfatizando los criterios de su elección y las credenciales del candidato electo.[1]

 

El proyecto introduce expresamente los principios de anuncio público de la vacante y transparencia del proceso de selección de relatores especiales e incorpora el texto completo de la resolución al pie de página.

 

IV.        COORDINACIÓN Y SEGUIMIENTO

 

El Reglamento establece que “los relatores presentarán periódicamente al plenario de la Comisión sus planes de trabajo.”  Sin embargo, no hace referencia a otros controles de seguimiento y coordinación con otros mecanismos de trabajo.  La relación orgánica y transversal entre los mecanismos de trabajo exige coordinación tanto sustantiva como funcional al momento de ejercer mandatos tales como los de recolección de información en el terreno, diálogo con autoridades y con la sociedad civil, y elaboración de proyectos de informe.  La debida coordinación con otras áreas de trabajo resulta crucial también en término de la formulación de aportes al trámite de peticiones y casos, medidas cautelares y procesos pendientes ante la Corte Interamericana que se relacionen con el área de especialización de las relatorías temáticas.

 

El proyecto propone mecanismos de seguimiento de la elaboración y cumplimiento de planes de trabajo aprobados por la CIDH y coordinación con otros relatores y con la CIDH a través de la Secretaría Ejecutiva.  La función de coordinación de la Secretaría Ejecutiva respecto de las relatorías será plasmada también en el artículo 12.1 del Reglamento que define las funciones del Secretario Ejecutivo.

 

V.         CONCLUSIÓN

 

El proyecto hecho público para observaciones tiene el propósito de dedicar una norma reglamentaria al tratamiento exclusivo de la definición de mandatos de las relatorías creadas por la CIDH, la evaluación de su desempeño y su duración, la designación de personas a encabezar las tareas destinadas al cumplimiento de dicho mandato y sus responsabilidades, así como las salvaguardas en materia de coordinación y seguimiento a la labor de estos mecanismos.

 

Actualmente la norma sobre “Relatorías y grupos de trabajo” se encuentra plasmada en el artículo 15 del Capítulo V del Reglamento: “Funcionamiento de la Comisión”, el cual incluye diversas normas sobre el período de sesiones, discusión y votación, etc.  El proyecto concentra los temas ya reseñados en el artículo 15 a fin de no introducir cambios en la organización y numeración del Reglamento.

 


DISPOSICIÓN ACTUALMENTE EN VIGENCIA
 


TEXTO PROPUESTO

  

Artículo 15.  Relatorías y grupos de trabajo

 

1. La Comisión podrá crear relatorías para el mejor cumplimiento de sus funciones.  Los titulares serán designados por mayoría absoluta de votos de los miembros de la Comisión, y podrán ser miembros de dicho órgano u otras personas seleccionadas por ella, según las circunstancias.  La Comisión establecerá las características del mandato encomendado a cada relatoría.  Los relatores presentarán periódicamente al plenario de la Comisión sus planes de trabajo.

 

 

2. La Comisión también podrá crear grupos de trabajo o comités para la preparación de sus períodos de sesiones o para la realización de programas y proyectos especiales.  La Comisión integrará los grupos de trabajo de la manera que considere adecuada.

 

 

 

Artículo 15. Grupos de Trabajo y Relatorías

 

1. La Comisión podrá asignar tareas o mandatos específicos ya sea a uno o a un grupo de sus miembros con vista a la preparación de sus períodos de sesiones o para la realización de programas, estudios o proyectos especiales.

 

2. La Comisión podrá designar a sus miembros como responsables de relatorías de país, en cuyo caso asegurará que cada Estado miembro de la OEA cuente con un relator o relatora.  En la primera sesión del año o en cualquier otro momento en que resulte necesario, la CIDH considerará el funcionamiento y la labor de las relatorías por país y decidirá sobre su asignación.  Asimismo, los relatores o relatoras de país ejercerán las responsabilidades de seguimiento que la Comisión les asigne e informarán al pleno sobre las actividades llevadas a cabo, en forma anual.

 

3. La Comisión podrá crear relatorías con mandatos ligados al cumplimiento de sus funciones de promoción y protección de los derechos humanos respecto de las áreas temáticas que resulten de especial interés a ese fin.  Los fundamentos de dicha decisión serán plasmados en una resolución adoptada por mayoría absoluta de votos de los miembros de la Comisión en la que se dejará constancia de:

 

a. la definición del mandato conferido, incluyendo sus funciones y alcances; y

 

b. la descripción de las actividades a desarrollar y los métodos de financiamiento proyectados con el fin de sufragarlas.

 

Los mandatos serán evaluados en forma periódica y serán sujetos a revisión, renovación o terminación por lo menos cada tres años.

 

4. Las relatorías a las que se refiere el parágrafo anterior podrán funcionar ya sea como relatorías temáticas, a cargo de un miembro de la Comisión, o como relatorías especiales, a cargo de otras personas designadas por la Comisión.  Las relatoras o relatores temáticos serán designados por la Comisión en su primera sesión del año o en cualquier otro momento que resulte necesario.  Las personas a cargo de las relatorías especiales serán designados por la Comisión conforme a los siguientes parámetros:

 

a. convocatoria a concurso abierto para llenar la vacante, con publicidad tanto de los criterios a ser empleados en la elección de postulantes como de sus antecedentes de idoneidad para el cargo, conforme a resolución dictada por la CIDH[2];

 

b. elección por voto favorable de la mayoría absoluta de miembros de la CIDH y publicidad de los fundamentos de la decisión.

 

5. Las personas a cargo de las relatorías especiales asistirán y asesorarán a los Comisionados, en coordinación con la Secretaría Ejecutiva la cual podrá delegarles la preparación de informes.

 

6. Las personas a cargo de las relatorías temáticas y especiales desempeñarán sus actividades en coordinación con aquellas a cargo de las relatorías de país y presentarán sus planes de trabajo al pleno de la Comisión para aprobación.  Informarán a la Comisión sobre las labores realizadas, en forma anual.

 

7. El desempeño de las actividades y funciones previstas en los mandatos de las relatorías se ajustará a las normas del presente Reglamento y a los parámetros adoptados por la Comisión.

 

8. Las relatorías deberán llamar la atención del pleno de la Comisión sobre cuestiones que, habiendo llegado a su conocimiento, puedan ser consideradas como materia de grave preocupación o cuyo tratamiento implique desarrollos interpretativos significativos.

 
Artículo 12.  Atribuciones del Secretario Ejecutivo

 

1. Son atribuciones del Secretario Ejecutivo:

 

a. dirigir, planificar y coordinar el trabajo de la Secretaría Ejecutiva;

 

b. elaborar, en consulta con el Presidente, el proyecto de programa‑presupuesto de la Comisión, que se regirá por las normas presupuestarias vigentes para la OEA, del cual dará cuenta a la Comisión;

 

c. preparar, en consulta con el Presidente, el proyecto de programa de trabajo para cada período de sesiones;

 

d. asesorar al Presidente y a los miembros de la Comisión en el desempeño de sus funciones;

 

e. rendir un informe escrito a la Comisión, al iniciarse cada período de sesiones, sobre las labores cumplidas por la Secretaría Ejecutiva a contar del anterior período de sesiones, así como de aquellos asuntos de carácter general que puedan ser de interés de la Comisión;

 

f. ejecutar las decisiones que le sean encomendadas por la Comisión o el Presidente.

 
Artículo 12.  Atribuciones del Secretario Ejecutivo

 

 

1. Son atribuciones del Secretario Ejecutivo:

 

a. dirigir, planificar y coordinar el trabajo de la Secretaría Ejecutiva y coordinar la labor de los grupos de trabajo y relatorías;

 

b. elaborar, en consulta con el Presidente, el proyecto de programa‑presupuesto de la Comisión, que se regirá por las normas presupuestarias vigentes para la OEA, del cual dará cuenta a la Comisión;

 

c. preparar, en consulta con el Presidente, el proyecto de programa de trabajo para cada período de sesiones;

 

d. asesorar al Presidente y a los miembros de la Comisión en el desempeño de sus funciones;

 

e. rendir un informe escrito a la Comisión, al iniciarse cada período de sesiones, sobre las labores cumplidas por la Secretaría Ejecutiva a contar del anterior período de sesiones, así como de aquellos asuntos de carácter general que puedan ser de interés de la Comisión;

 

f. ejecutar las decisiones que le sean encomendadas por la Comisión o el Presidente.


[1] En noviembre de 2006 la Comisión adoptó una serie de parámetros de procedimiento para la designación de expertos temáticos, entre los que se destaca el anuncio público de la vacante, la transparencia del proceso de selección y la participación de la sociedad civil, entre otros.  Ver Comunicado de Prensa 41/06.

[2] Conforme a los criterios adoptados por la CIDH en noviembre de 2006 y hechos públicos mediante el Comunicado de Prensa 41/06, la elección de los candidatos a las relatorías especiales será conducida conforme a las siguientes reglas: 1. Una vez que la CIDH tome conocimiento de que se producirá una vacante en un puesto de Relator o Relatora especial, CIDH convocará a un concurso público y dará a conocer la convocatoria ampliamente a fin de posibilitar que se presenten la mayor cantidad de candidaturas para ocupar dicho cargo. Para ello, la convocatoria será publicada en la página web de la Comisión y de las Relatorías, y será transmitida electrónicamente a todas las misiones de la OEA y a las principales organizaciones de derechos humanos de acuerdo a la base de datos de la Comisión, de tal forma que pueda ser distribuida entre sus redes de contactos.  2. En la convocatoria se informará a los y las postulantes que, de ser preseleccionados o preseleccionadas, sus nombres y antecedentes serán publicados en la página web de la Comisión para el conocimiento de los Estados Miembros y de la sociedad civil. Asimismo, en la convocatoria se incluirá un detalle del procedimiento y los criterios que guiarán el proceso de selección. Finalmente, la convocatoria será específica en cuanto al plazo dentro del cual deberán presentarse las candidaturas y el plazo dentro del cual se llevará a cabo la selección. El plazo durante el cual la Comisión mantendrá abierta la convocatoria no será menor a dos meses.  3. La CIDH informará a los Estados Miembros y las Organizaciones de la Sociedad Civil que, mientras esté abierta la convocatoria, podrán enviar sus observaciones en relación con los criterios de selección que la CIDH deba aplicar, en base a los requisitos mínimos establecidos en la convocatoria. 4. Una vez vencido el plazo de la convocatoria, la CIDH seleccionará a los candidatos y candidatas finalistas. Dichos candidatos y candidatas deberán cumplir todos y cada uno de los requisitos mínimos establecidos en la convocatoria. La CIDH tomará en cuenta, en lo que considere pertinente, los criterios que los Estados Miembros y las organizaciones de la sociedad civil hayan considerado más relevantes para el desempeño del cargo. Asimismo, la CIDH tomará en cuenta criterios para que entre los finalistas se encuentren candidatos y candidatas que representen equitativamente a hombres y mujeres así como también a la diversidad racial y la distribución geográfica del continente.  5. Las hojas de vida de los candidatos y candidatas finalistas serán publicadas en la página web de la CIDH para que los Estados Miembros y la sociedad civil en general estén adecuadamente informados sobre el perfil y las credenciales de los candidatos y candidatas preseleccionados. Las respectivas hojas de vida permanecerán en la página web durante un tiempo razonable para que se pueda hacer llegar a la Comisión las observaciones fundadas a las candidaturas. Se removerá de las hojas de vida toda información personal que no sea relevante para la elección del candidato o candidata, tales como dirección, teléfono y datos familiares.  6. Una vez concluido el plazo para las observaciones de la sociedad civil, la Comisión convocará a entrevistas a los candidatos y candidatas finalistas.  7. Concluido el proceso de entrevistas, la Comisión procederá a la elección, de acuerdo a las normas y reglamentos correspondientes de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos. Para la elección se requerirá el voto favorable de la mayoría absoluta de los miembros de la Comisión. Si para la elección resultare necesario efectuar más de una votación, se eliminarán sucesivamente los nombres que reciban menor número de votos. La elección será secreta; sin embargo, por acuerdo unánime de los miembros presentes, la Comisión podrá acordar otro procedimiento.  8. Desde la publicación de la convocatoria hasta que se haya definido la elección del candidato o candidata, se evitará al máximo el contacto entre los candidatos y los miembros de la Comisión Interamericana.  9. Una vez elegido el candidato o candidata, si la designación es aceptada por éste, la CIDH dará publicidad a tal elección, enfatizando los criterios de su elección y las credenciales del candidato electo.