SEGUNDA CONSULTA

 

PROYECTO DE REFORMAS REGLAMENTARIAS DE LA CIDH RELACIONADAS CON EL TRÁMITE DE PETICIONES Y CASOS ANTE LA COMISIÓN Y LA CORTE INTERAMERICANAS

 

La creciente utilización del Sistema Interamericano de derechos humanos, su constante evolución y el proceso iniciado mediante las reformas reglamentarias adoptadas en el año 2001, han llevado a la CIDH a considerar reformas a su Reglamento.  Asimismo, los Estados miembros y la sociedad civil han planteado su interés en que se fortalezca el funcionamiento del Sistema Interamericano para adecuarlo a las nuevas realidades y han presentado propuestas de reforma.

 

La CIDH ha preparado un proyecto con el propósito de revisar normas reglamentarias relacionadas con el trámite de peticiones y casos ante la Comisión y la Corte Interamericanas.  La presente consulta, como la que próximamente hará la Corte Interamericana, es producto de un amplio proceso de diálogo y búsqueda de consensos entre ambos órganos.

 

La Comisión invita a las organizaciones de la sociedad civil y otros expertos a formular observaciones a fin de contar con los más amplios elementos de juicio en la etapa final de revisión y aprobación de este proyecto de reforma.  Una invitación similar ha sido extendida a los Estados Miembros de la OEA.  Dichas observaciones podrán ser remitidas hasta el 30 de junio de 2009.*

 

A fin de hacer llegar las observaciones correspondientes dentro de la fecha indicada, por favor emplear el siguiente enlace cidhdenuncias@oas.org e indicar en el título del mensaje “observaciones a la segunda consulta de reformas al Reglamento de la CIDH”.

 

* Esta fecha ha sido modificada. La CIDH recibirá observaciones sobre esta consulta hasta el 31 de julio de 2009.

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS DEL PROYECTO DE REFORMAS REGLAMENTARIAS RELACIONADAS CON EL TRÁMITE DE PETICIONES Y CASOS ANTE LA COMISIÓN Y LA CORTE INTERAMERICANAS

 

A lo largo de las últimas cinco décadas, las normas que rigen la labor de los órganos del Sistema Interamericano han sido progresivamente modificadas a fin de responder en forma adecuada a la situación de los derechos humanos en la Región, y a la luz de los aportes de los Estados miembros de la OEA y de la sociedad civil.

 

La creación de la Comisión Interamericana en 1959 y la adopción y perfeccionamiento de sus normas estatutarias en los años inmediatamente posteriores, constituyeron la génesis del mecanismo para la consideración de peticiones en las que se alegan presuntas violaciones a las obligaciones de los Estados miembros en materia de derechos humanos y para la adopción por parte de la Comisión de informes sobre casos individuales.  La entrada en vigencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en 1978, fortaleció este mecanismo y añadió una etapa de naturaleza judicial a los procesos que involucran a los Estados que han ratificado dicho Tratado y aceptado la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instalada en 1979.

 

En vista de que las normas de procedimiento que regían la etapa judicial inicialmente no contemplaban la representación directa de las personas afectadas por las conductas estatales a las que hacía referencia su informe, la Comisión decidió incorporarlas como parte de su delegación en sus propias presentaciones ante la Corte.  Esto permitió que durante varios años numerosas víctimas de violaciones a los derechos humanos y sus familiares aportaran prueba adicional y expresaran sus puntos de vista en la etapa del proceso ante la Corte. 

 

Desde entonces, sucesivas reformas de las normas que rigen las diversas etapas del trámite de consideración de peticiones individuales han buscado perfeccionar los procedimientos y a la vez legitimar y fortalecer la comparecencia y participación de las personas afectadas.  En particular, las modificaciones reglamentarias adoptadas por ambos órganos en el 2001 generaron una nueva dinámica para la participación de los actores en el mecanismo de peticiones individuales y habilitaron a los individuos a ejercer el papel protagónico en la defensa de sus propios derechos y pretensiones. 

 

La experiencia acumulada tras varios años de vigencia de dicha reforma ha llevado a la Comisión y a la Corte a impulsar un nuevo proceso de reformulación de normas reglamentarias con miras a dotar de mayor eficacia a ambos órganos del sistema y a continuar con el fortalecimiento de la protección de los derechos fundamentales de los habitantes de la región, siempre preservando la capacidad de adecuación de los procesos a las particularidades de cada caso.

 

En primer término, mediante las reformas propuestas, la Comisión busca adoptar un nuevo modelo de intervención ante la Corte que sirva al interés general o sistémico, cuyas repercusiones trascienden el caso particular, sin dejar de complementar, en lo pertinente, el interés individual de la parte lesionada.  Esta visión del sistema de casos tiene como objetivo el que los Estados, la sociedad civil y los habitantes de las Américas se beneficien con mayor amplitud de las perspectivas complementarias del interés individual y colectivo, en la defensa y protección de los derechos humanos.

 

En segundo término, las reformas propuestas buscan evitar la duplicación de actuaciones relacionadas con el análisis de la admisibilidad de los reclamos y la repetición de prueba ya producida ante la Comisión conforme al principio del contradictorio.

 

El objetivo principal del modelo propuesto es el de dotar de mayor eficacia al sistema de casos individuales; promover el principio de economía procesal; fortalecer el rol del individuo; y salvaguardar el sentido de la participación de la Comisión como órgano principal de la OEA, encargado de velar por los derechos humanos en la región.  Asimismo, en vista del papel de la Comisión como garante del interés público, toda vez que la parte lesionada no cuente con la representación y los recursos necesarios para llevar adelante el litigio o se encuentre en situación de indefensión, la Comisión impulsará el asunto ante la Corte y representará en forma activa intereses particulares.  Sobre este punto, el sistema interamericano de ayuda legal, actualmente en discusión, garantizará el acceso y participación de los individuos que carezcan de representación o recursos, en condiciones que permitan la presentación adecuada de sus reclamos.

 

Tal como lo ha referido la Corte Interamericana, la Comisión tiene “amplios poderes que […] la Carta de la OEA le confiere […], en relación con la promoción y observancia de los derechos humanos.”[1]  En ese contexto, la intención de procesos de reforma consiste en continuar contribuyendo –dentro del marco del mandato establecido en la Convención Americana y en la Carta de la OEA— a la consecución del objetivo perseguido por todos los actores del sistema desde sus orígenes: ampliar y fortalecer la protección de los derechos fundamentales de los habitantes de la región.



VER PROPUESTA DE REFORMAS REGLAMENTARIAS


 


[1] Corte I.D.H. El Efecto de las Reservas sobre la Entrada en Vigencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Opinión Consultiva OC-2/82 del 24 de septiembre de 1982. Serie A No. 2, parr. 16.